Calle Rozas
He hecho un alto en el trabajo para remitir algunas palabras.
En todo el tiempo transcurrido de este mes me ha sido imposible comparar las fechas a las de año pasado. Viví un periodo complicado con mi familia, pero de alguna forma estaba bien. Recuerdo con nostalgia los días en que habitamos la pequeña casa ubicada en calle rozas. Era una casa fría, la recuerdo por esa características y en mi corazón, muy hondamente sentía soledad. La casa era pequeña pero se sentía muy grande. Yo sé que mi mamá sentía eso a pesar de no demostrarlo y mis hermanas tambien.
Fueron meses en donde no estuvo mi papá o solo era visita, fueron días muy extraños. Yo sentía soledad por lo de mi papá y porque tampoco estaba mi pololo conmigo en ese tiempo. Los hombres importantes no estaban, fui acumulando mucha soledad.
Pero salvo ese sensaciones extrañas, me gustaba vivir en el centro. Estaba todo cerca y tenía opción de muchos más panoramas; recuerdo los lunes cinematográficos con mi termo con chocolate caliente.
las caminatas a oscuras por un concepción vacío con mi amiga, el frío del invierno. No sé.
No sé si volvería a querer vivir ahí.

Comentarios
Publicar un comentario