Sábados de Película







Tenía cerca de ocho o diez años y mis hermanas y yo eramos fanáticas de las películas. Nosotros con suerte teníamos televisor en mi casa. Era el tiempo de los VHS y mi papá, uno o dos sábados del mes, no llevaba a un video club para escoger la película que quisiéramos y verla en casa de mis primos durante la tarde. 

La categoría se dividia en tres: dibujos animados, comedia y una de acción o drama para adultos, recuerdo eso porque en el video permitian tres películas por mil pesos. Si se trataba de estreno, ese sólo salía mil. No era el blockbuster ni nada, era el video club de la población y era bien "piola". Habían dos restricciones: películas eróticas (obviamente) y de terror;  a mi papá nunca le gustaron, ni le gustan, ni le gustarán. Algo de esa idea también me influenció creo. La  parte más emocionante de todas era lejos la elección de las películas, con mis hermanas demorabamos un montón en escoger. Cuando mi papá se aburria de esperar - la paciencia nunca ha sido su virtud, eso tambien lo heredé creo- escogía él, asi que nos apresurábamos en esos momentos.

Al llegar a casa de mis primos, que por costumbre ya estaban preparados para recibirnos, acomodabamos todo en el living de la casa y estando todos instalados, y de la películas que se tratara, ellos se quedaban a verlas con nosotras. La única vez que nadie pescó la película, fue cuando escogimos una de Winnie puh, que era realmente una reverenda lata.
La Momia fue una de mis favoritas en ese tiempo, Batman, la máscara, los gremlins. Todas las de Jim Carrey, también las de Adam Sandler. Vi ene películas; todas las de disney. Mi favorita es Mulán y Tarzán.

En fin, cuando mis primos tuvieron su primer computador, dejamos de ir a ver películas porque ellos no compartian tanto con nosotras por estar jugando, y nosotras tambien encontrabamos cierto deleite viendolos jugar. Con el tiempo también mi papá nos trajo un computador a casa y dejamos de ir a ver películas con mis primos. El video club del barrio desapareció. Aun así son buenos recuerdos y creo que mi aficción al cine, lo más profundo de mi fanatismo, surgió de esos capítulos de mi vida. De escoger por pasillos y seleccionar las películas, que más de alguna vez sólo fueron seleccionadas por la preferencia de una carátula o por algún rostro que me fuese conocido.

Supongo que mis hijos no tendrán idea de lo que es un video club, dudo que les cause curiosidad, a pesar de que ahora considero que el video club es como una especie de sitio de culto, medio vintage, medio hipster.

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